Al cruzar la puerta de la escuela, su vida ya no le pertenece. Hans no puede vacilar jamás, es parte de algo más grande que su propia vida. Sin embargo lo primero que hace es buscar a Gaby. Lo hace de manera que nadie pueda notarlo. Ya no es el mismo de antes, en la espalda lleva el peso y la responsabilidad que le ha impuesto Carlo. Se fuerza a dejar de pensar en ella y se dedica a lo suyo. A la entrada recibe de las manos Thompson, la lista, hasta ese día, hermética. No se sorprende al leerla; todos los nombres son conocidos por el maltrato que ejercen sobre los estudiantes y compañeros. Carlo se recalca. —Tienes que comprobar quién es fiel y quién no. Es de suma importancia ya que de eso depende el futuro de la Unión. Brandon, y Carter, le saludan. Desde ese día, ellos pasarán

