Capítulo 14: Esto no es un matrimonio Guao. El premio de los idiotas, había que darselo a mi esposo. Eso hirió mis sentimientos, pero de nuevo no quise darle más importancia de la que tenía. —Nos guste o no, ayer nos casamos. Creo que lo primero que deberíamos hacer es preguntarnos qué esperamos de este matrimonio. Él meneó la cabeza lentamente. Nunca había visto a un hombre que pareciera más consternado. —Esto no es un matrimonio. —¿Ah, no? —No es un matrimonio de verdad, así que quítate esa idea de la cabeza. —¿De qué estás hablando? Por supuesto que es un matrimonio de verdad. —No, no lo es. Es un acuerdo legal. —¿Un acuerdo legal? —Exacto. —Bueno, pues ya que soy la única involucrada en este acuerdo legal por el momento, intentaré que funcione, tanto si quieres como si

