Llegamos al lugar y estaba decorado hermoso, todo era en tonos blancos y dorados, me gusta esa combinación.
Al momento de entrar todos de inmediato intentaron amontonarse a mi alrededor, juntándose hacia mí, pero Harry los hacía a un lado.
- un lado, la señorita Berlusconi, va a pasar - los apartaba con sus fuertes brazos.
Seguí caminando en la multitud de personas hasta llegar donde mis padres y hermano, saludando a la familia tíos y tías, que llegaban de todas partes, los primos saludando uno a uno, somos una familia grande distribuída por muchos lugares, nos juntamos cada vez que hay un evento importante.
Todos hacían comentarios como "estas muy linda" "ya estas muy grande" " estas hermosa" y muchas cosas más, hablaba con todos mientras me mostraban los regalos que habían traído para mí.
Habían algunas personas hablando otros yendo a a traer comida y bebidas, me abrume con tantas personas y decidí salir a tomar aire, salí a un hermoso jardín en la parte trasera de este enorme lugar, era un jardín precioso, caminé un poco observando las flores, hasta que encontré una figura masculina de espaldas, parecía estar fumando un cigarro, intenté acercarme.
- ya se que estas allí - era Harry.
- ¿como lo sabes? - me acerqué.
- te dije que estoy entrenado- apago el cigarro con el pie, se volteó a verme - ¿y la fiesta?¿pense que estabas disfrutando?- se paró frente a mí.
- ¡aaaa! Sí, muchas personas, necesitaba respirar - le contesté.
- deberías volver - me hizo señas con la cabeza para que caminara, el se quedó allí viéndome mientras yo caminaba hacia adentro.
Iba caminando y choqué con alguien, por intentar ver si Harry me había seguido pero no era así, choque duro contra alguien, casi caigo al piso, de no ser por el chico con el que choqué, que me sostuvo.
- parece que sí, siempre eres distraída - dijo serio, viéndome con sus ojos profundos.
- de nuevo tú, lo lamento, solo quería ver algo, y...
Yo.....yo.. - me levantó por completo y me soltó.
- ¿esta bien?- Harry se acercó a mí y se paró a mi lado.
- sí, estoy bien solo estaba.....- el chico ya no estaba - voy con mi padre - lo mire y seguí caminando.
Es la segunda vez que choco con este chico, y lo más importante que es lo que hace el aquí en el salón de mi fiesta es decir habiendo tantos lugares es la segunda vez que coincidimos en una fiesta, llegue con mi padre que estaba tomando algo de alcohol junto a mamá, mi hermano Tony estaba bailando con una chica que no conozco, así que me senté en la mesa un rato, paso una mesera con copas de vino y Shampaña así que tome una, y poco a poco lleve la copa a mi boca, ya he bebido anteriormente pero nunca nada que tenga que ver con perder el conocimiento total.
- hija ven aquí - me levanté para ir donde papá estaba sentado en su silla y camine a el - ¿Recuerdas a Fredo? Estuvo el otro día en la casa - me recordó.
- sí, lo recuerdo estaba contigo, buenas noches señor- le saludé.
- buenas noches señorita y feliz cumpleaños - me felicitó tomando mi mano y besándola.
- muchas gracias - le dije amable.
- bueno hija como sabrás el es mi socio - me recalcó.
- eso e escuchado papá - parece que el señor buscaba a alguien con la mirada.
Mi copa se termino y volteé a ver a la mesera que pasaba a mi lado y tome otra copa.
- el es mi hijo Dante - exclamó el hombre frente a mí.
Dejándome ver al chico con el que anteriormente había chocado no una si no dos veces, parado con su fino traje n***o a la medida y una fina camisa blanca, con su piel morena clara y sus ojos profundos, parece arrogante y serio, es uno de esos hombres que solo miras en las películas o esos chicos que describen en los libros, pero vaya que este chico era apuesto, eso era poco a simple vista se podía ver que derrochaba sensualidad.
- hola muchacho - papá le dio la mano, parece conocerlo.
- un gusto conocerte Dante - mamá le dio la mano y sonrisa amable, el chico se paró frente a mí.
- Buenas noches señorita - me saludó su porte es imponente.
- buenas noches.....- ¿su nombre como era?
- Dante - me dio la mano - mi nombre es Dante Ruso - le di mi mano y el la beso.
- mucho gusto en conocerte Dante, yo soy Franchesca, Franchesca Berlusconi - me presente amable.
- el gusto es mío, al menos esta vez no chocaste conmigo- dijo con un pequeñisimo toque de dirvesión.
- es bueno conocerte formalmente - le sonrei.
- hijo ¿porque no llevas a la cumpleañera a bailar?- le dijo el señor Fredo, Dante asintio y me dio la mano y yo la acepte.
No veo nada de extraño es solo un baile, son socios de papá así que con mayor razón no debo ser grosera, pasamos por las personas que estaban bailando, algo tranquilo nada de música escandalosa algo suave y relajado.
- ¿asi que trabajan junto a papá?- quise romper el hielo.
- así es - pero el era el hielo mismo, era un tempano de hielo, un iceberg, el iceberg mas grande que he conocido en toda mi vida.
- que bien, ¿y hace mucho trabajan juntos?- quise sacar platica.
- sí, bastante tiempo - dijo seco, mientras bailábamos suavemente.
- ¿siempre eres así de serio?- me parece grosero.
- ¿siempre chocas con todo el mundo?- contraatacó con otra pregunta.
- a decir verdad, no, eres con la primera persona que choco así y dos veces seguidas - le Sonreí.
- ya veo, al menos en algo me distingo - me acercó solo un poco a el y pude sentir el olor de su colonia invadiendo mis fosas nasales, un aroma fuerte pero delicioso, era casi como una posima mágica que servía para hipnotizarme, aspire discretamente, fue algo del momento.
Termino la canción y regresamos a la mesa, donde se encontraban nuestros padres hablando de algo que aún no lograba entender, pero para mi no era necesario saber nada que este involucrado a los negocios.
- ¿que te parece la señorita Franchesca?- pregunto Fredo a su hijo.
- me parece una mujer hermosa y reservada - solamente contesto tajante.
- al menos te agradé - dije sarcástica, ganandome la mirada de los que estaban en la mesa.- es decir que me da gusto que te agradara - finji una sonrisa. - si me disculpan voy afuera - tomé una copa de vino y salí de allí.
Ese hombre es un tempano de hielo, hablar con el es como quitar escarcha de encima de el, camine de nuevo al jardín admirando la hermosa luz de luna, me lleve la copa a la boca y tome un sorbo de vino.
- pensé que estabas adentro - susurro en mi oído, Harry, se esta haciendo costumbre eso de aparecer a hurtadillas.
- sí, pero me toco bailar con un bloque de hielo, así que decidí salir - me reí y el estaba serio.
- el estirado ese que chocó contigo - levantó la ceja.
- pensé que no me seguías - le recalque.
- ya te dije que soy como una sombra - metió sus manos a los bolsillos.
- ¿quieres?- le ofrecí la copa.
- estoy trabajando - se recostó en la espalda - y además no me gusta beber con estirados - hice una mueca de dolor fingido.
- me dijiste estirada - me reí
- tu no lo eres, de hecho eres muy divertida para ser rica - me cruze de brazos.
- así que soy rica - eso sonó con mucho doble sentido, quería jugar un poco.
- eso debería comprobarlo - dijo mientras en un movimiento rápido quedo frente a mí, clavando sus ojos en mí, sus lindos ojos grises.
-¡Fran! ¿que haces allí?- dijo Tony.
- estaba respirando un poco, hay demasiadas personas allí dentro - le contesté.
- bien, papá quiere verte ahora mismo - me dijo a mí - Harry parece que hay una situación en el frente, ve a ver que sucede - le ordenó, y Harry de inmediato se puso en marcha.
- ¿para que quiere verme papá?- le hable a Tony.
- quiere que te despidas de su socio Fredo y su hijo Dante- me respondió.
- y ¿porque es importante que yo me despida de ellos?- le dije mientras Caminábamos a punto de llegar donde ellos estaban.
- después lo entenderás - susurró.
Llegamos donde se encontraban y me despedí de ambos, nada extravagante ni digno de relatar.