Narrador
- bien señor Berlusconi ese será el trato para que los negocios sigan como siempre - el ahora socio del señor Berlusconi tomaba de su whiskey mientras apagaba el cigarrillo con la otra mano.
- muy bien Russo, asi seguiremos en paz, y controlaremos todo el negocio, recuerda que al primer indicio de traición por parte de alguno significará una guerra sangrienta entre nuestras familias - aclaró Mauro Berlusconi el jefe de la mafia Siciliana.
Controlaban todos los negocios de la zona, todo lo que era contrabando, droga, peleas clandestinas tenía en sus manos a toda una ciudad, no se movía una piedra en su territorio sin que Mauro lo supiera, su vestimenta cara y fina, su porte alto y fornido, era un hombre tanto respetado así como era temido por cualquiera que escuchara su nombre.
Por otro lado esta Fredo Russo, controlaba el negocio del lado Norte, todos los negocios grandes o pequeños estaban bajo el mando de la familia Russo, poderoso y respetado, tenía conexiones hasta en el mismo gobierno su complexión un poco baja y un poco gordo como el típico jefe de la mafia.
Ambos hombres llegando casi a los cincuenta años, con una guerra entre familias que había durado demasiado era hora de aliarse y terminar con esa absurda pelea ya que la familia del lado sur estaba creciendo a un veloz paso, amenazando con invadir territorios de ambos bandos, por lo que como muestra de paz y como es tradición en las familias de la mafia fue arreglar una matriomonio.
Mauro contaba con dos hijos, el mayor Anthony de cinco años y la menor Franchesca que solamente es una bebé, la que será dada en matrimonio, por otro lado Fredo cuenta con dos hijos de exactamente las mismas edades y uno mayor que fue asesinado a balazos en uno de los últimos enfrentrientos con la familia del lado sur, contaba con Dante de cinco años y Carlo que también era un bebé de la misma edad de Franchesca.
Rodeados de guardaespaldas por ambas partes todos vestidos con trajes elegantes, y armados hasta los dientes, una guerra que había durado mas de una década se dio por sellada la paz, con el matrimonio que parecía lejano, ya que al cumplir Franchesca los dieciocho años debía casarse con el hombre que le fue impuesto por estos dos jefes.
Eso marcaría el fin de una era y el comienzo de otra mas poderosa, con la familia mas grande de Mafiosos de toda Italia, controlarían hasta el mismísimo viento si era necesario para obtener el poder y el control sobre todo y así al fin poder exterminar a la familia del sur por completo, enemigos era lo último que se necesitaban en los negocios ilícitos y ambas partes lo sabían muy bien.
- entonces es un hecho señor Berlusconi - se levantó Fredo para estrechar de forma amistosa la mano.
- Dime Mauro practicamente somos familia ahora Russo - tomo la mano de este bajo la atenta mirada de sus guardaespaldas.
- Bien entónces para ti soy Fredo mi ahora amigo - ambos bandos seguían en alerta un movimiento en falso y todo se iría al mismísimo infierno.
- nos reuniremos la próxima semana para afinar los detalles de cada uno de los movimientos que haremos de ahora en adelante, ahora debo ir a casa mi esposa Sara debe estar esperando con la bebé, pocos días de nacida así que iré a pasar un pequeño tiempo en familia, la próxima semana será el bautizo y estas invitado tu y toda tu familia - dijo Mauro.
- de hecho la próxima semana también será el bautizo de nuestro pequeño, también tiene unos pocos días de nacido, asi que hagamos una celebración juntos como muestra mayor de paz - propuso Fredo.
- excelente, eso esta muy bien - acepto Mauro.
- así sirve que Dante conocerá a su futura esposa - Mauro se tensó un poco, pero era necesario para mantener el negocio y a la familia a salvo.
- nunca es demasiado pronto para conocer a tu esposa - estrecharon la mano y cada uno por su parte seguido de sus guardaespaldas, que parecían una sombra pegados a ellos todo el día incluso de madrugada, habían guardias en las casas por si algún hombre perdió la cordura y por mala decisión deciden atacar no duraría ni cinco minutos vivo, la mafia se encargaría de dejar claro que no se juega con fuego.
aunque ambos son solamente unos niños su futuro esta decidido y sellado, y su ruptura significaría lo peor que podría pasar para ambas partes, son criados y enseñados que la familia es lo mas importante y esta primero, siempre debes hacer todo para proteger a tu familia así eso signifique sacrificarte a ti mismo.
La mafia no perdona nada y menos una traición, la traición se sella y se paga con la muerte.
¿hasta donde es capaz de llegar el odio y el resentimiento? La lucha por el poder define todo, el poder es control y el control no lo tiene todo el mundo es un grupo reducido de personas, es una élite de mafia que debe seguir igual y todo aquel que intente cambiar o arrebatar el poder será destruido y asesinado.