Por alguna extraña razón, mis heridas no estaban sanando por si solas, lo que hacía que no sólo fuera doloroso, si no que también lento, ya me había acostumbrado a el, era raro, aún lo sentía pero era un dolor con el cual estaba conviviendo, escuchaba los pasos de Lindsay dar vueltas de un lado a otro, tenía los ojos cerrados, tratando de concentrarme en otra cosa que no fuera el dolor —¿Puedes dejar de hacerlo? Me pones nerviosa— me queje, solo escuché como daba pasos más pesado —idiota— murmuré, solo escuché su risita «—¿Cómo estás?—» escuché a Liam, bufé «—bien—» trate de sonar tranquila, estaba completamente consciente de la culpa que Liam sentía por hacerme esto, y que también esta sintiendo un cuarta parte de el dolor que estoy sintiendo yo, abrí los ojos, dejándome ver la triste ha

