—Yo de verdad necesito saber qué van a estar bien.— Infla su pecho y lo observa preocupada. Arden es demasiado duro para con sus castigo y Blaire lo vivió en persona cuándo presenció el de Seth, por lo cuál no puede evitar continuar con aquel tema de conversación. —Son oscuros, muñeca.— La toma de los hombros con dulzura. —¿Y por eso no sufren?— Hace un leve puchero con sus labios. —Siguen siendo parte tuya, y yo no puedo dejar de pensar que mientras que los estás castigando también te estás castigando a vos mismo, y discúlpame que te lo diga de esta manera pero no me parece que sea algo correcto.— Lleva una mano a su pecho. El semidiós sonríe levemente de costado, sabe perfectamente qué es lo que ella está haciendo para poder persuadirlo de que los deje libres, lamentablemente por más

