Elegir a los asistentes adecuados fue un trabajo más complejo de lo que Lidia imaginó. Es el tercer día de entrevistas y ha visto desfilar un sin fin de mujeres y hombres con currículum interesantes, pero tan dudosos como el de Yamilei. Ha dejado para este día los currículos más humildes, no ha tenido corazón para rechazarlos sin darles una oportunidad y corresponden a tres egresados de la misma carrera universitaria, probablemente sean amigos. Su plan ha sido entrevistarlos juntos, sospecha que de todos modos compartirán las preguntas haciendo que el siguiente siempre esté más preparado que el anterior. —Muchachos, no les voy a preguntar por qué quieren estar aquí ni cómo se proyectan en mi empresa. Esas preguntas tontas no nos van a llevar a nada. Seré más directa que eso, el trabajo q

