Diana — Bebé, ven, siéntate conmigo. — Matias me habla mientras se acomoda en la cama, después de almorzar juntos vinimos a su departamento a darnos mucho amor. —Eres tan tierno. — Me rio a carcajadas, en serio él es muy especial conmigo, tanto que a veces me fastidia un poco. — Deja de burlarte más bien deberías sentirte halagada y orgullosa. — Vuelvo a reir. — Sí claro. Yo quería un tipo rudo como novio y mira lo que me mandaron. — Finjo tristeza para molestarlo y ahora él es quien ríe. — Eso no dices cuando estás abajo, mejor déjame consentirte. — Me sonrojo de inmediato, no puedo dejar de hacerlo cuando toca ese tema tan descaradamente. — ¡Cállate!! Y consienteme, me duele todo mucho… — Se acerca a mí y deja besos en mi hombro. — Ya bebé me callo, aún no se por que contigo

