Tristan saltó de su silla, gruñendo y gruñendo mientras su lobo intentaba salir a la superficie. Mat y Daemon lo agarraron, Daemon le habló en voz baja: “Recuerda el juramento, no puedes actuar basándose en esta información. Sé que ese es tu instinto y el de Ryder, pero le hiciste un juramento”. Pasaron un par de minutos pero Tristan se calmó y recuperó el control total. “Lo siento. Ya estoy bien." Me bajé la camisa y volví a sentarme en la mesa mientras él trabajaba en su autocontrol. Asentí hacia él, “Entiendo, el vínculo de pareja nos inculca un gran impulso para defender y, a veces, tomar represalias. Estoy descargando mucho sobre todos ustedes. No guardo tus reacciones contra ti”. "Cuánto tiempo…?" Preguntó Tristan, como si necesitara saber pero no estuviera seguro de querer saberl

