Llegaron a los limites de la casa Haggard y ambos iban riendo como locos tras lo sucedido con la caída del hombre, Thomas llevaba su pantalón sucio de tierra mientras que Yelena se iba comiendo otra manzana y se sorprendió al verlo saltar la barda sin problemas. - Nos vemos en el almuerzo.- comento Yelena. - Vamos, te llevo a tu casa después que me cambie de ropa...- movió su cabeza- Las cocineras han preparado tarta de peras.- la vio sonreír. - Me convenció señor Haggard.- se agacho y paso entre la madera con mucha facilidad. - ¿Qué tengo que hacer para que me dejes de decir señor?- se agacho y la cargo haciendo que Yelena gritara por la sorpresa. - ¡Deje de dar vueltas que acabo de comer!- se abrazo a su cuello cerrando los ojos. - Repite después de mi, Thomas...- se detuvo y la vi

