Tal como la primera vez que se conocieron Thomas la metió a la plática haciendo que Yelena se fuera relajando poco a poco hasta el punto de olvidarse por completo de la vergüenza que pasó en la tienda de telas, los tres estaban riendo de chistes bobos y cuentos de vivencias hasta que Daniela apareció de la nada para llevarse a Jimena de la mesa dejando a Yelena a solas con Thomas, en una mesa frente a ella estaba un grupo de cuatro chicos jóvenes y uno de ellos no dejaba de verla casi desde que se sentaron alrededor de esa mesa, Thomas estaba sentado frente a ella y aunque trataba de ocultarse con el cuerpo del hombre el chico encontraba la forma de verla, sabía que era el hijo menor de la pareja Morrison y que solo era un año mayor que ella. - ¿Tengo algo en la cara?- pregunto ya harta d

