Esto era mucho más de lo que había imaginado, sus caricias, sus embestidas todo me estaba volviendo loca, me estaba torturando de una manera especial. Por mi parte yo estaba entregándole mi cuerpo, mi alma y mi corazón, estaba intentando decirle lo que sentía sin palabras. Ambos terminamos en un climax único, su mano acarició mi cuerpo mientras nuestros cuerpos temblaban. Estábamos transpirados, con la respiración agitada, mis manos se pasearon por su espalda mientras mantenía mis ojos cerrados, sus labios fueron a mi frente dejando un beso y después otro en la punta de mi nariz, sonreí ante lo que hacía, y descanso su frente con la mia. Abrí mis ojos, el tenía los suyos cerrados, pasé mi mano por su barba acariciandolo un poco y una sonrisa salió de sus labios, beso mis labios y se re

