La vida muchas veces te pone situaciones difíciles para saber que tan valiente eres para afrontarlas, eso sentía yo en este momento, mi vida había cambiado en muchos aspectos, tenía un hombre maravilloso, una familia y una boda por preparar. Me quedan pocos días para cruzar por la puerta de la iglesia y aún no terminaba con todo, tenía un colapso mental, entre el trabajo y los preparativos se llevaba gran parte de mi día, estaba agotada a tal punto de que solo llegaba a casa y me quedaba dormida. ¿Como se me ocurrió poner fecha tan pronta? Me reprendia a mi misma, cuando me case con Sergio dure un año planeando todo y aún así todo fue un desastre, los arreglos no habían sido terminados, mi vestido fue arreglado de más a tal punto de que no me quedaba, tal como ahora. -No me queda- comen

