Me quedé mirando el lugar por donde se fue Gina y suspiré. ¿Qué mierda hago ahora? Miré a Hank y él se veía un poco arrepentido. Estaba frustrado y enojado. Amanda sonrió y abrió su bocota pintada de rojo payaso. -¿Quieres sentarte con nosotros, cariño? -me dijo con un falso tono amistoso- -Primero, no me digas cariño después de haberme llamado "Chiquilla". -dije enojada- Segundo, no creas que no vi tu cara de satisfacción al ver a mi amiga llorar. -busqué al camarero con la mirada y lo llamé. Se acercó y yo le sonreí- ¿Podrías darme la cuenta, por favor? Es aquella mesa. -señalé la mesa en donde estábamos sentadas. Él asintió y se fue. Resoplé y miré furiosa a Hank- Te golpearía muy fuerte de no ser porque eres tú y no otra persona. -Voy a ver a Gina. -dijo. Amanda dejó de sonreír y

