Contesté la llamada. "Louisa..." Mi voz sonó medio apenada, incluso para mí. A Rhys podía dejarlo en visto sin pestañear, pero con Louisa… era otra cosa. Ella siempre me había tratado como de la familia—más que mi propia familia, a veces—y yo no tenía agallas para tratarla con frialdad. Si me estaba llamando, seguro ya sabía del rompimiento. O Rhys por fin había sacado valor y se lo contó, o siguió siendo el cobarde de siempre y ella notó que algo no andaba bien. "Mira." Carraspeó, como si se estuviera armando de valor. "Ya sé que Rhys ha sido un idiota total, pero llevas dos años comprometida. La boda es el próximo mes, cielo. No es momento para hacer berrinches. " Así que sí le contó. Vaya milagro. Aunque igual fue Catherine la que lo empujó, como con todo lo demás. No quer

