Pero en vez de soltarme un golpe, Rhys respiró hondo y dijo: "Tenemos que hablar". Yo me aflojé un poco y me dejé caer en una de las bancas del área de espera. No pensaba moverme de ahí hasta que la tía Louisa saliera del quirófano. Si Rhys quería conversar, adelante. Estaba más que lista para ignorar hasta la última palabra. Se sentó al lado mío y bajó la voz. "Necesito que... hagas algo por mí."Yo no aparté la vista del letrero rojo neón sobre la puerta que chillaba: Cirugía en Curso. Rhys siguió. "Mira, lamento haber perdido la calma ese día y... haberte hecho daño. Lo siento." Giré la cabeza despacio, como si quisiera asegurarme de no haber alucinado eso. ¿Rhys Granger, disculpándose?¿Estaba enfermo? ¿O ya lo habían cambiado los aliens por una versión medio decente

