Se puso de pie y palmeo mi hombro, se retiró de donde yo estoy, en eso se me acerca mi suegro, me trae una botella con agua, se la acepto, se sentó frente a mí. Antes no los había tratado tan a menudo, después del problema con Leticia, todo cambio. Ahora mi suegro se me acerca, esto es de locos. —Sabes que te admiro y reconozco que me equivoque contigo, ahora comprendo muchas cosas, Carlos me contó muchas cosas de tu pasado, y por lo que sé, has tenido momentos muy difíciles, pero ahora quiero decirte que cuentas conmigo, mi hija te adora, mi esposa me ha hecho conciencia, y creo que fui algo duro contigo. —Señor Morris, me alegra escuchar eso, deberás aprecio mucho lo que me está diciendo, y le aseguro que yo amo mucho a su hija. —Después de que pase toda esta dificultad, podemos habla

