Debo aceptar que estoy un poco enojada, y más que eso ¿Cómo se atreve ese imbecil a decirme tal cosa? No es como que tenga otra alternativa, él se tiene que casar conmigo si o si... Sigo caminando hasta salir de esa vecindad, y cuando lo hago saco el gas pimienta que traigo en mi bolso, esta vez no me tomarán desprevenida, sigo caminando hasta llegar a mi coche al cual subo enseguida, menos mal que esta vez nadie me ha seguido. Dejo ese gas pimienta a un lado de mi, después de eso me dedico a manejar hacia la empresa. Al di siguiente.... Estoy en la oficina viendo los informes que me han mandado esta semana. No puedo creer que me la he pasado viniendo a la empresa seguido cuando solo lo hacía una vez por semana debe ser que no confío en mis tíos los mismos que llegan a tomar su puesto

