Me quedo por un momento analizando su tono de voz y hasta sus gestos, no me cabe la menor duda de que él cambio y con eso me refiero a que al menos antes mostraba algo de respeto sin embargo ahora parece frio y hasta puedo jurar que su mirada ha cambiado. Como sea eso no me interesa lo único que me interesa es salirme con la mía y a cómo van las cosas eso está a punto de suceder. Con la mirada retadora y una sonrisa sutil lo miro hasta que aclaro mi garganta para contestar ante su respuesta tan fría. —Menos mal que ya estas entendiendo—palmeo su hombro. Rayos ¿Por qué hice eso? Para no parecer algo desconcertada solo quito mi mano de él y después lo miro fijamente. —No, no es que entienda porque nunca te voy a entender lo que si es que tengo que pagar mi deuda solo así dejaras en paz

