Pov del Narrador Mientras la luz de la luna todavía ingresa por las ventanas atraves de las cortinas Brina y Mike finalizan su faena, y sin pronunciar palabras caen sobre la cama con sus corazones agitados. Brina se levanta y toma su delicada bata de seda la cual viste sobre sus hombros y ajusta sobre su cintura y sirve una copa de vino, Mike rápidamente también se levanta y viste rápidamente su pantalón y camisa mientras Brina moja sus labios con vino, él se inclina diciendo — “¡Discúlpeme, señorita, esto no debió pasar!” Brina suelta una gran carcajada exclamando — “¡Si que eres un niño obediente!” Mike queda descolocado y moviendo su cabeza niega y girando la perilla sale de la habitación bajo la intensa mirada de ella, que al escuchar el cierre de la puerta termina su copa y

