Pov de Damien
Desde el día anterior, he observado que la actitud de Alisha respecto a cómo se dirige a mí ha cambiado, sus gestos tímidos y el brillo de sus ojos azules al mirarme ahora eran reemplazados por un gesto frío acompañado de una mirada cortante.
La brisa golpeaba suavemente trayendo consigo el calor del verano, luego de terminar la orden, pude observar cómo la mirada del camarero regresaba sobre Alisha, y no era la única desde que ingresamos al café, las miradas de muchos se posaron sobre ella.
La luz tenue se impregna en la blanca piel de su rostro, inmediatamente seguido por su sensual cuello y clavícula, que había dejado al descubierto después de retirar su chaqueta.
Un deseo de propiedad se apoderó de mi interior, lo que pueden llamar celos, ella observaba la ciudad con una expresión indescifrable sin darse cuenta de lo que generaba a su alrededor, así que me acomode en mi asiento cruzando mis brazos y bufando con malestar —“¿Por qué quieres cancelar nuestro compromiso Alisha?"—
Ella giró su rostro y nuestras miradas se encontraron fijamente, sus labios se curvaron en una sonrisa pesada mientras exclama —“¿Compromiso?” — “¡Era un acuerdo, Damien!”—
Nuestros cuerpos se tensaron, era evidente que la mujer, frente a mí, había vuelto a establecer ese muro impenetrable, que pensé que había logrado cruzar.
Nuestra relación había marchado perfectamente, pero se tornó incómoda el día de su accidente, mi abuela había notado que mi actitud y mi agenda habían cambiado, salía más temprano de la oficina y llegaba tarde en la noche, pero eran ciertos días a la semana.
Aquellos eran los días en que salía con Alisha, la recogía en la universidad, luego realizamos alguna actividad, como amigos y luego yo la llevaba al bar.
El día del accidente me encontraba en la oficina con mi abuela, trabajando en unos convenios de los laboratorios, cuando Alisha llamó, era extraño y estaba algo ocupado, lo que contesté en altavoz.
En ese momento, mi abuela desplegó casi todo un operativo para poder llevar a Alisha a la mansión y desde allí comienzaron a tornarse turbulentas mis emociones.
Mi abuela, al enterarse de que Alisha se encontraba en problemas económicos dado que no había podido trabajar, me insinuó por primera vez ese contrato, algo que en un principio me parece un despropósito.
Pero con ello, mi abuela prometió ceder el poder del conglomerado a mis manos y también permitir realizar el viaje que tenía programado, ya que se había negado firmemente.
Mi deseo de poder, no tomó en cuenta los sentimientos de Alisha, y creo que por ello estamos en esta situación.
Ella me mira fijamente confrontando directamente mi propósito, tanto que no puedo negar que estoy nervioso, creo que se han girado los papeles.
Ninguno dice palabra, pero he perdido contra ella, la intensidad de su mirada inalcanzable hace que mi corazón se acelere.
En ese momento regresa el camarero con nuestra orden, Alisha agradece al hombre con una sonrisa liviana, mientras yo clavo una mirada de desdén sobre él.
Inmediatamente, el joven se retira, Alisha abre sus ojos, y su expresión se aliviana al observar el postre de chocolate que está frente a ella.
Pov de Alisha
Algo estaba claro en mi mente, no permitiría ser sombra o juguete de alguien más nuevamente, había puntos en mi vida donde lo que ya estaba mal se tornó peor.
Nuestras miradas fijas no estaban dispuestas a ceder, pero pude reír internamente cuando observé que Damien comenzaba a ponerse nervioso, ya que movía su pie levemente en el aire, ya que tenía sus piernas cruzadas.
Y mientras recibimos los alimentos, puedo darme cuenta de que Damien mira con desdén al camarero, así que le brindo una sonrisa al joven.
Estando solos nuevamente, mi niña interior salta al ver frente a mí un delicioso postre de varias capas de chocolate, que sin darle tregua me lance a devorar.
Tomé una cuchara y probé un poco, y puedo decir que sabía exquisito, levanté mi mirada levemente, y Damien había relajado su expresión, aunque mantenía su postura erguida mientras bebía su café.
Así que arqueé una sonrisa maliciosa, y tomé un poco de postre en la cuchara, estirando mi mano a su lugar, preguntando —"¿Qué pasa, Damien, quieres?"—
Moviendo rápidamente sus pestañas, me miró para soltar su posición y acercarse y comer lo que le estaba
ofreciendo, abrí levemente mis ojos mientras él deslizaba sus labios, apretando la cuchara y mirándome fijamente, haciendo que mi corazón se acelerara nuevamente.
Pero esta vez la delantera en el juego la llevo yo, así que amplíe mi sonrisa, y tomé nuevamente postre ingresando la cuchara a mi boca, haciendo un gesto de satisfacción.
Él abrió sus ojos completamente, y aclaro su garganta luciendo abochornado, así que no le di tregua y pregunté —“¿Damien aún realizarás el viaje que tenías programado?”—
Soltando levemente su corbata, me responde mientras gira su cabeza levemente intentando ocultar su frustración —“¡No estoy muy seguro, sabes que ese viaje necesita el aval de la abuela!”— “¿Y no te imaginas cómo está conmigo?”—
Permanecía tranquila mientras terminó de comer y lo escuchó, seguido exclamó tomando un suspiro —“¿Qué te parece si hacemos un trato, Damien?” —“¡Sigamos siendo amigos, yo aclararé todo con tu abuela, para que puedas viajar!”—
Pensé en ello como lo mejor, son aproximadamente seis meses, que él estará lejos, así mis sentimientos cesarán, pero su respuesta me desconcerto por completo —“¡Puedo tomar otras medidas con mi abuela, Alisha, pero en este momento lo más importante para mí eres tú!”—
Él tenía su mirada fija en mi expresión y, tomando una pausa, suspira para continuar —“¡Quiero que tengas algo claro, quiero estar a tu lado!”—
Mis manos temblaron levemente, aunque mantuve mi postura, bebi un sorbo de mi café intentando calmar el remolino que crecía en mi interior para exclamar —“¡No es necesario, he solucionado el tema de mi universidad y mi vida va tomando orden, así que no nesecito de tu acuerdo!”—
Él sonrió y pasó su mano sobre la mesa para tomar la mía, y aunque intenté soltarme, no me lo permite, así que nuestras miradas se encuentran nuevamente mientras dice —“¡Puedes olvidar el tema del acuerdo, quiero estar contigo porque es mi deseo!”—
Abro mis ojos y mi cuerpo me traiciona, ya que siento cómo mis mejillas arden, así que logro soltarme mientras aclaro mi garganta —“¡Muy bien, Damien Müller, como tú quieras!”—
Él no suelta su mirada y estirando su mano, roza con su pulgar mis labios.