~Damián~ Al despertarme en mi cama luego de desmayarme al pie de la escalera ya había pasado una semana, y quedaba solo dos para el cumpleaños de mi Kristy. Esto era algo bueno y algo malo, bueno porque faltaba cada vez menos, y malo porque aún me faltaba mucho para poder conocer a fondo a mi linda lobita, la dueña de mi alma. Quedaba muy poco para poder planear el compromiso. Así que sin importarme que me llamen, me levante y salí corriendo para poder llegar al despacho del alfa con nombre parecido a Carlos. ―Ahh… Hola, Damián, ¿Qué te trae por este despacho? ―pregunta cuando abro luego de tocar; porque siempre educado, nunca ineducado. ―Solamente quería saber cómo será la fiesta y la reunión. ―Eso, querido hijo de mi amigo, no te lo pedo decir ya que serás parte y si te lo digo, ya

