La noche paso demasiado rápido para mi gusto, eran las 6:00 am y Xandro me había llamado para decirme que en media hora vendría por mí. ¿Por qué tan temprano? Bueno lo principal era solucionar todo con respecto con mi Madre y tal vez quiere casarse lo más pronto posible.
Termino de arreglarme, ya que sé que después de todo, tengo que ir a mis prácticas y a clases. Ayer los rumores no cesaron y hoy nuevamente volverán, así que tendría que buscar una nueva excusa para eso.
Mi celular suena, avisándome que tengo un mensaje, sé que es Xandro. Suspiró mientras leo el mensaje, ya está afuera. Respiró hondo y salgo de la casa con dirección a donde él me está esperando. Quería creer que todo mejoraría, que mi madre estaría bien y que yo por fin podría dejar ese estúpido trabajo donde mi jefe se la pasa acosándome, donde los idiotas de mis compañeros hacen comentarios sobre mi cuerpo.
—¿Y bien? ¿Qué haremos primero? —Le pregunté en cuánto subí al auto.
—He programado una cita en registro civil, pero no estoy seguro si necesitaremos algún permiso de tu madre...
—No te preocupes por eso, dado la salud de mi madre, me he emancipado desde los 15, pero como ya tengo 20 años, ya soy mayor de edad.
—¿Es enserio?
—En serio, mi mamá estaba muy enferma como para ir a dar la cara por mí, no te preocupes tengo todos los papeles necesarios —Le dije señalando la pequeña mochila que llevaba. Él asintió un poco sorprendido.
—Realmente me sorprendes.
—Dicen que mujer prevenida vale por dos.
Me concentré en ver por la ventana, quería ver todo el panorama, no sabía que iba a pasar de ahora en adelante, mi vida estaba cambiando demasiado.
—Llegamos.
Parpadeo regresando a la realidad, realmente todo había sido muy rápido, en cuanto entramos al registro civil, el abogado de Xandro se acercó a mí, pidiéndome mis papeles y yo se los di sin preguntar, si Xandro lo llevo es por qué es de confianza ¿No?
Unos minutos después sabía que todo había comenzado y terminando al mismo tiempo, me he casado y no sé cuánto tiempo lo estaría, por lo que mi libertad estaba pérdida. En cuánto firme esa acta sentí que todo iba a mejorar, para mí siempre fue mi madre la principal razón de todas las decisiones que he hecho y siendo sincera, no me arrepiento de nada.
Una vez todo esto acabo ambos salimos con mucho cuidado de no ser vistos, subimos al auto y emprendió marcha, mientras él hablaba por teléfono a lo que yo entendí mi madre estaba involucrada, yo centre mi vista en mi celular, terminando unos proyectos que eran para la siguiente semana. Si quería pasar tiempo con mi madre, tendría que adelantar todo. El auto se estacionó y levantó la vista para ver que estábamos afuera de mi escuela, maldición.
—Hay no.
—Tranquila, si te preguntan por mí, solo diles que soy un familiar y ya, no estarías mintiendo de todos modos —dice y yo asiento, justo cuando estoy a punto de salir él me lo impide —Espera, toma esto.
—¿Qué es esto? —Le pregunté, tomando lo que me había dado, era una pequeña cartera rosa, muy hermosa.
—Tómalo como un regalo de bodas, dentro de ella tienes lo necesario para comprar cualquier cosa, mudarte, dejar de trabajar, lo que tú quieras, de tu mamá y los demás gastos me encargo yo, pero esas tarjetas son especiales para ti.
Abro la cartera y veo variedad de tarjetas, puedo jurar que vi una tarjeta negra.
—Xandro, esto es demasiado, con que pagarás los medicamentos de mi madre era más que suficiente.
—No, no lo era. Mira, piénsalo de este modo, cuando todos se enteren que estás casada Conmigo se comenzarán a preguntar quién eres tú, por lo que te van a investigar y no queremos que se enteren que esto es una farsa.
—Si, lo entiendo.
—Así que eso es tuyo, también saliendo te llevaré a que veas el Nuevo departamento que compre para que vivan, en el mismo edificio que el mío.
—Está bien, si no queda de otra.
Él solo rio y soltó mi brazo.
—Feliz día, esposa.
Solo me reí y me acerqué más al carro para que nadie más me escuchará.
—Feliz día, esposo.
Dicho eso, me di media vuelta y caminé para entrar a la escuela. No cabía duda que los chismes ya corrían rápido.
(•••)
Llegué a mis clases y nadie dejaba de hablar sobre lo que habían visto.
¿Será su novio? ¿Es el mismo tipo de Antes?
Todo mundo quería saber, todos estaban más al pendiente de mi vida que la de ellos, son tan patéticos siendo sincera.
—Yo creo que es un familiar —dijo una chica —Ayer estaba con ella en la sala de arte cuando le llegó la llamada de que su mamá estaba grave en el hospital, así que estoy segura que es un familiar.
—Eso tiene sentido —Dijo un chico.
Dejaron de hablar y yo seguí con mis actividades, quiero pensar que hoy será la única vez que él vendrá a dejarme a la escuela, ya me puso un chófer, yo creo que no es necesario que él venga a dejarme, aunque tal vez lo haga con un propósito, solo que no sé cuál ¿Debería preguntarle? Tal vez, pero no hoy, tal vez en unos días más, cuando ya tengamos un poco más de confianza, eso estaría muy bien.
¿Cómo reaccionaria mi madre cuando se entere? ¿Se enojará conmigo? Tal vez lo haga y no la culpo, he tomado soluciones tan desesperadas y tan precipitadas. Solo espero y todo vaya bien.
(•••)
La última clase acabó, guarde mis cosas para salir, justo cuando estaba a punto de hacerlo un chico se me acercó.
—Támara.
—¿Se te ofrece algo?
—Si, la verdad me gustaría invitarte a salir esta tarde.
Suspiró mientras acomodo mi mochila en mi hombro, creo que ya había perdido la cuenta de a cuántos chicos les había dicho lo mismo.
—Es muy lindo de tu parte interesarte en mí, pero ya deberías saber que no acepto salir con Nadie.
—Eso escuché, pero de verdad me gustaría saber por qué no me aceptas.
—De acuerdo —le digo y suspiró, preparándome para decirle —Primero, no tengo tiempo para eso, segunda mi prioridad es mi madre y su salud, ¿o acaso estarías dispuesto a pasar tu fin de semana por estar en el hospital?
—Yo...
—Y tercera, mi carrera como bailarina es más importante y no quiero distracciones y cuarta, no me gustas.
Dicho eso, salí de ahí en dirección a la entrada donde estaba segura, Xandro me esperaría.
Cuándo salí me sorprendió verlo con ropa casual y unos lentes de sol, recargado en su coche, sin duda alguna, llamaba mucho la atención.
Yo no era celosa, bueno no tendría que estarlo ¿Verdad? Al final de cuentas este matrimonio no es real. Pero que ni se le ocurra hacerle caso a ninguna de ellas o tendremos problemas.