Realmente esto estaba siendo difícil. Las mujeres no les importaba nada, ella veían en Xandro una fortuna y no les importaba ser amantes con tal de llegar a él. Por suerte sé alejarlas a todas. —Vamos amor. No se hacia donde estábamos yendo, todo el coraje que esas mujeres habían dejado en mí, me estaba poniendo de mal humor. De un momento a otro estaba recargada en la pared y Xandro besándome con desesperación. Oh cielo santo, esto era lo que realmente necesitaba, me encanta esta faceta de él, posesivo y dominante Conmigo. —Necesito tenerte. —Por favor, vámonos ya. — Támara. —Por favor, por favor Amor, te necesito. Solo esas simples palabras bastaron para acabar con el autocontrol de Xandro. Unos minutos después nos despedimos de todos, diciendo que no me sentía muy bien y en part
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


