Al despertar me estire y sentí el peso de los brazos del Sultán, en eso se abrió la puerta de golpe y eso hizo despertado de mala manera al Sultán Agni. — ¿Qué haces acá?, ¿Quién te autorizo? — El Sultán se quedó mirando a la dama Darshana y detrás de ella estaba Diya, Harini y Akisha. Con un bostezo el giro y me acomodó en sus brazos. — Mi hada, pero quiero dormir un rato más y salgan de la habitación — — ¡Tu hada!, para su información está triste con usted por hacerla sentir menos mientras tomabas con esos hombres y no defender el hecho que eligieras una sola esposa y darse a respetar como Sultán, también por tan siquiera volverla a ver, es la segunda vez que la haces sentir mal frente a los líderes y gobernantes. La hizo sentir que te avergüenzas de ella y por esa razón piensa que

