GRACE Pasaron tres días desde que se tomó la decisión de ejecutar a Stefan. No pude dormir casi nada desde entonces e incluso llegué a pensar que yo misma debía terminar con la vida de mi propio hermano para así no sentirme tan culpable, pero Adam, me detuvo en más de una ocasión y en todas esas veces he tenido una daga de plata en la mano dispuesta a matar Stefan. Aunque por muy dispuesta que estaba no tuve el coraje suficiente para hacerlo, entonces tuve que dejar que Eliana y los Night Hunters se encargaran de mi hermano. Dolía como el mismo infierno, era como sentir un cuchillo caliente atravesándome el pecho, sentía tanto dolor en el pecho que ni siquiera podía saber o entender cómo era posible hubiese alguien tan cruel como Stefan. No sé qué fue lo que le sucedió, qué lo cambió,

