—Entonces ahora me hablarás como si fuera tu mascota— Se quejó la castaña dándole un codazo. —Sofía por favor basta, ya tuve suficiente, de verdad necesito tu apoyo— Masculló el pelinegro al ver que sus invitados venían entrando al restaurante. —Y dale con eso de hablarme como si fuese tu perro…— Espetó Sofía fulminándolo con la mirada. —¡Señor Queen! Me complace mucho verlo está tarde— Exclamó él invitado de Dallas abriendo sus brazos para abrazar a Dallas. —¡Vamos Joel, sabes que puedes decirme Dallas!— Respondió el pelinegro recibiendo su abrazo efusivamente. —Supongo que tú debes ser Sofía— Asumió la rubia que lo acompañaba. —En efecto, soy yo— Afirmó Sofía extendiéndose su mano. —He oído hablar mucho sobre ti— Declaro la mujer estrechándole la mano. Todos se sentaron a la mesa

