La impotencia que sentía Daniel le corroía el alma, no solo porque no podía ayudar a Sofía, sino que también había pasado algo con su madre el día anterior y él le prometió a su madre que guardaría el secreto. (El día anterior) Poco después de que Sofía fuera llevada a un cubículo, Daniel llegó al hospital para visitar a Araya, la madre de Sofía. Ya había transcurrido una semana desde la última vez que el castaño la fue a visitar. Si nuevo puesta en la policía no le dejaba mucho tiempo libre, pero ya que es día le correspondía cumplir horario nocturno, nada le impedía visitar a la mujer que siempre había sido como otra madre para él. Cuando entró a la habitación, Araya se encontraba acostada en la cama con los ojos cubiertos por un antifaz para proteger sus ojos puesto que uno de sus sí

