Al llegar al departamento, Sofía bajó del Uber y antes de entrar al edificio, esta se paró en seco al ver uno de los autos de la familia Queen aparcados en el estacionamiento. Poco después el chofer se bajo del auto y luego abrió una de las puertas traseras, Sofía se quedó pasmada, con el corazón en la garganta “Maldición” Pensó aterrada. Quien bajó del auto fue la señora Mónica, tan elegante como siempre, Sofía al verla pudo tranquilizarse, agradeciéndole a Dios internamente porque era ella y no Dallas quien había ido a verla. —¡Sofía, querida! ¡No sabes cuánto me alegra que te encuentres bien!— Farfulló acercándose a ella con los brazos abiertos, para finalmente abrazarla cuando estuvo frente a ella. —Señora Mónica, no esperaba verla… ¿Cómo encontró la dirección de Daniel?— Farfulló

