—Aun es temprano para que Nerio llegara a Cosenza—susurró Martino detrás de mi, mientras ambos bajamos las escaleras. Tony ya se había marchado así que no quedaba más que sacarlo de la casa yo misma, claro, con el apoyo de Martino. Estaba detrás del umbral de la entrada, con una línea de autos custodiando su espalda y como siempre, acompañado. Nunca venía solo. —Creo que ha olvidado los modales, Barone. Tenía a varios hombres detrás. Sus perros. Estaba rojo de la rabia, así que Nerio si había llegado. —La Santa está en Cosenza, buscan a los jefes de N´drines. Considero inapropiado y una falta de respeto como esta despues de una negociación tan fructífera como la que hemos tenido. ¿Qué significa esta ofensa en dirección de sus hombres más leales? Si no puedo ver al Don, entonces quiero

