—He negociado con la Calabria su liberación. Ya no tienes razones por las cuales preocuparte por mi hija, ni deberes con ella. Si quieres que expongamos el tema en persona, podremos hacerlo tarde o temprano, pero no ahora. Creo que lo que viene te mantendrá ocupado, a ti y a toda la Famiglia. —Come osi…? (¿Cómo te atreviste?) —cuestionó. —Los negocios son más que hacer dinero, son un legado—aseguró el Mudur entendiendo la postura de Luca. No esperó que se alegrara de escuchar su resolución—. Pronto entenderás mis razones y te darás cuenta de que tu famiglia habría hecho lo mismo. No tenemos amigos, Salerno, solo aliados y quien no tiene nada que ofrecer, solo tiene sueños. Ustedes a diferencia de lo que he dicho, me ofrecieron mucho, pero alguien ofreció algo mucho más jugoso. Nos veremo

