—Vaya, hasta que hablas un italiano entendible. —No suelo hablar italiano aquí. —¿Entonces que hablas? —Calabres—explicó—. Es un dialecto derivado del italiano. Eso era curioso. No sabía mucho del país, pero era extraño saber que podían hablar diferentes lenguas dentro de un mismo lugar y en una distancia no tan lejana. Era como el turco y el kurdo en mi país. Ambos eran distintos. Fruncí el ceño. —¿Tu lo aprendiste aquí? —En Calabria la gente habla más calabres que italiano. Las N´drines se comunican así y tuve que aprenderlo cuando llegué aquí. No es complicado, solo que algunas cosas se dicen diferentes, pero la estructura puede ser casi igual. —¿Italiano y calabres? ¿Algun idioma más que manejes? —bromee. —Alemán, inglés, siciliano, lombardo y por supuesto—respondió levantando

