Lo recordaba bien. —Stephano Barone…—completó Alissa. —¡Exacto! Que hombre tan mas desagradable, pero su presencia no me importa demasiado. Supongo que me rodea porque últimamente tiene negocios cercanos con Gianni y bueno, nos toca estar en los mismos lugares… Alissa borró su expresión divertida y mostró más interés. —Creo que estoy un poco perdida… Miró a Martino buscando una explicación. —¿Por qué habría de estarlo? —Escuché que era un rehén aquí y bueno, siendo sincera, vine pensando que el Don se encontraría en casa. Usualmente pocas veces podemos ver la mansión de Lipari ocupada. No quiero que lo tome a mal, solo es una pequeña confusión por mi parte, claro está. Cuando uno habla de rehenes, se imagina a alguien atado de brazos y que lo primero que pedirá será ayuda para esc

