REGGIO DI CALABRIA, CALABRIA, ITALIA. NEYLAN. Era cansado. Sin querer sentía que me estaba quedando dormida. Mi cabeza estaba entre ida y presente. Me habia quedado sentada sobre aquel sofá con mi cabeza afirmada en mi mano. No supe en que momento dejé de escuchar. Estaba simplemente reflexionando y maldiciendo las mil y una razones que tenía para irme de allí. Me quedé dormida pensando en que yo misma coloqué la soga en mi cuello. Maldito orgullo. Debí mandarlo a la mierda y quedarme en Turquía. Mis ojos permanecían cerrados y balbuce una maldición en turco casi de forma automática. Lanet etmek. Debiste dejarlo muerto—me dijo mi subconsciente y realmente estaba comenzando a considerar que tenia mucha razón. Venganza. Alguien dijo una vez "İntikam ateşiyle yanan kalp, kendi ışığı

