CAPITULO 128| LA CAMORRA II-1

771 Words

Sangre. Estaba corriendo, pero aún era demasiado pronto para que se dieran cuenta. Vitale fumaba un cigarrillo mientras les contaba a los hombres que le rodeaban cómo fue esa disputa que le arrancó los dedos. Se enamoró perdidamente de una mujer casada con otro y aunque eso en Calabria no era pecado, sí lo fue el hecho de que ambos eran enemigos. Por cosas así, muchos no les consideraban socios fiables. Hoy negociando, mañana discutiendo y así sucesivamente. Él estuvo en esos tiempos de descontrol hasta que Barone presentó al que muchos en ese momento consideraron el hijo pródigo, pero fueron los Lombardo quienes le dieron el primer voto de confianza. —Le respetamos mucho, pero hay curiosidades… —¿Quieres que te parta la cara? Te aseguro que el hecho de que me falten dedos no impactará

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD