—La polizia está en Tauro. La producción no parará, pero detendré la exportación y buscaremos nuevas rutas. Me dijeron que te encargaras de ser el enlace del Don con los Ruggiero. Hablaré contigo más tarde sobre mis planes para cumplir los encargos aun cuando nuestro transporte está detenido. Se puso de pie y Ruggiero hizo lo mismo. Domenica y Dante se mantuvieron sentados. —He terminado —dejó la servilleta sobre la mesa—. Esta noche iremos a Alveare (nombre de uno de los laboratorios). Dante tiene que ver algunas cosas con los químicos, pero la casa es suya. Tony asintió. Ni siquiera miró a Domenica y se alejó dejando a los tres comensales con expresiones tensas. Ruggiero levantó la mirada y lanzó una silenciosa oración: solo esperaba que esos dos no se mataran en su ausencia. Ardien

