—Los carabinieri están en el puerto. He ordenado que las lanchas que salieron hoy en dirección de Tauro paren y hay que usar una ruta de emergencia. La he estado pensando. Quiero usar el aire. Aviones privados, pequeños. Debemos cumplir, pero es la única opción viable que me queda por ahora. Encárgate de ordenar que la producción de la zona centro se mantenga allí también. Nada garantiza que los Salerno no vengan aquí. Si tocan nuestros laboratorios, golpearán la forza di Calabria (fuerza de Calabria). La mujer bajó la mirada al mapa y acercó sus uñas rojas para ver con mayor claridad lo que Tony había anotado. Frunció el ceño y luego de girar el papel con esa aura dominante que nunca la abandonaba, chasqueó la lengua. —Te tomaría más tiempo coordinar los aviones y además no tenemos cont

