—En ambas, veo la ignorancia en ambas. No hay nada más tranquilo que beber vino en una sala donde se siente la familiaridad. Acepto por completo la lucha por el poder, las ganas de demostrar que son más que el resto, pero manténgalo de forma sana. Esto no es temperamento, esto es vulnerabilidad. La grandeza viene en dirección de aquellos que saben como y cuando controlarse. En la otra mano de Domenica estaba un arma, una escuadra corta que permanecía siendo apretada con fuerza. Neylan notó el gesto y acercándose un paso más a ella, decidió provocarla. —Disparame, sacia tu temperamento incontrolable—pidió ganándose la mirada sorprendida de todos. Los calabreses y las balas tenían una historia de mucho tiempo atrás y respetaban a todo aquel que le daba la cara a un cañón, pues eran pocos l

