¿Cómo? Los ojos de Leisel ardieron al verse en medio de una batalla donde dos hombres a quienes amaba con todo su corazón parecían estar dispuestos a hacerse pedazos. Conocía a Lucian, se enamoró sabiendo su frivolo modo de ser y tomando en cuenta que, si tenía diez mil vidas delante, en las diez mil eligiría ser Capo antes que esposo y si la ocasión lo ameritaba, tambien antes que padre. A su alrededor pronto comenzaría a formarse un caos. Los Di Mauro exigirían venganza, una que ella no midió cuando tomó el cargamento buscando acorralarlo. No es que dudara de su capacidad de acción, solo pensó que mediría su costo beneficio cuando se adentrara en una zona tan riesgosa como Sicilia, pero no lo hizo. Fue con todo, directo a la venganza y tenían a un hombre muerto en la sala. Destruyó

