TaeOh salió de la habitación ya listo para irse al trabajo, había dormido en la cama de SungMin ya que no quería incomodar a la chica. Su sorpresa fue cuando en el comedor estaba listo el desayuno, junto a la mesa estaba de pie una sonriente y dulce Larisa. La chica estaba con su pijama aún puesta, Tae le había dicho que pasaría a buscarla por la tarde para ir a comer. Su melena oscura estaba despeinada y recogida en una coleta. — Buenos días, TaeOh, te hice el desayuno para que no vayas con el estómago vacío al trabajo—señaló—Y antes de que lo digas, aprendí un poco de lo que me has enseñado, lo que SungMin me ha explicado y lo que he visto en la televisión. — Huele exquisito—sonrió al tomar asiento. — Dejaré que comas... — Espera—se apresuró a decir—Ahh... ¿No quieres comer conmigo?

