TaeOh abrió la puerta permitiendo que Lalisa entrara al departamento, ésta dejó su pequeño bolso en el sofá deshaciéndose de su chaqueta. — ¿Y Lari? —miró al peliazul. — Está en el cuarto con Yeon, las dejaré a solas para que hablen—suspiró. — ¿Estás bien? —Lisa ladeó su cabeza. — No me gusta verla así, está tan...triste que me siento culpable de no ser capaz de alegrarla al menos un poco—admitió con voz apagada. Lisa se acercó a él colocando su mano en su hombro. — Larisa siempre ha tenido a su madre como una buena imagen, sé que no la odia por haberla dejado y de por sí, Lari no odia a nadie—dio un suave apretón—Pero saber esto...es duro para ella. — Lo sé y no juzgo sus reacciones. — Hablaré con ella. Cuando Lalisa entró se encontró con un cuerpo acostado en la cama, tenía sus o

