Julián… … Salimos de la mansión noto un tanto inquieta a Carolina, pero evito preguntar si está todo bien, el chofer arranca y prefiero colocar mis audífonos, uno a uno en mis orejas, cierro los ojos y trato de conciliar la calma, y aunque no pretendo dormir, lo único que deseo es no cruzar palabras con Carolina. No tengo nada en contra de ella y aunque sé que ha cometido errores, los ha reparado, con creces, ahora con la llegada de Tobías se ha comportado de forma adecuada y aunque me dolió que en el pasado Tobías fuera víctima de ella, las cosas han cambiado para todos. Después de algún tiempo, abro los ojos y observo que Carolina buscando algo en su bolso, quiero preguntar, pero es más mi falta de empatía, no tengo intenciones de entablar ningún tipo de conversación. Abro bien l

