Lo miro a los ojos y hubiera deseado, hubiera preferido que me sorprendiera con un beso, que me tomara entre su brazos y que con fuerza me presionara contra él. Pero él me mira y solo me dice que debemos hablar —¿De que? —cuestiono para mis adentros. —Dime, ¿de qué quieres hablar John? —esta vez las palabras las expulso de mi boca. —Mira no quiero decir una sola palabra en este lugar que es la casa de tú madre, así que… te veré en este lugar en un par de horas —me dice John y me entrega un papel blanco a medio doblar. Lo miro con incredulidad, él me observa por un momento y después de que tomo el papel se aleja. Cierro la puerta y maldigo todo lo que está ocurriendo. … No sé que estoy haciendo aquí. Me puse un vestido de tirantes en color azul, que apenas cubre mis rodillas, t

