Valentina está desconsolada llega a casa y se va a su cuarto a llorar, pasó todo el día tendida sobre su cama, sin ánimos de nada, sumida en la tristeza de haber perdido a su amor, un amor verdadero y puro. — Valentina cariño levántate hija, no quiero que estés así todo el día, ven anímate un poco, deja esa tristeza, seguro te espera algo maravilloso para ti ya lo veras, dice Matilda. — No puedo mamá, yo lo amo con toda mi alma a Alexander y me duele saber que se casó con otra mujer, él debía haberse casado conmigo y formar la familia que siempre debimos ser, explica Valentina llorando. — Yo se los dije que ese era un desgraciado y ustedes no me creyeron, ahí tienen al gran Alexander, el estafador, la peor persona que pueda existir en este mundo, mentiroso, deshonesto y desagradecido, d

