—¿Sabías que hay personas que creen que nuestra vida es fácil? Alicia hablaba mientras Matt revisaba su teléfono, completamente absorbido. Se encontraban en una de las habitaciones de pánico de la familia. Después del incidente con los Astrid, habían instalado cámaras secretas en la habitación del hospital. —¿Por qué piensas eso? —preguntó Matt sin levantar la vista. —Mael y Seiran dijeron que conseguimos todo por tráfico de influencias. Matt alzó una ceja, finalmente interesado. —Qué poco creativos. Siempre usan la misma acusación cuando no les alcanza la renta. No les prestes atención. Son dos resentidos funcionales. —Pero… ¿nunca te has preguntado si la vida que tenemos sería posible sin dinero? Matt levantó la mirada, genuinamente sorprendido. —Alicia… claro que no. La vida qu

