—¿No te sientes solo aquí?—Sofía acudió a visitar a su padre, Simon y Alice le habían convencido de hablar con Henry Taylor para que este accediera a darle la parte de la herencia que le correspondía a la joven Alice. —No. He vivido en esta casa desde que ustedes nacieron, ¿por qué debería sentirme solo? ¿Porque tu madre no está? —Supongo que por eso. Es muy extraño no sentirla en la casa, demasiado silencio, hace falta ella. —¿Y crees que no lo sé? Fue su decisión divorciarse a esta altura de juego. No sé cómo se le pasó por la cabeza, pero está bien. En algún punto las cosas acaban y ese fue el final de nuestro matrimonio. Años de compañía, reducidos a nada. Siempre estuvimos de acuerdo en cada cosa, éramos muy unidos. Y tu madre no tenía que comprenderlo todo pero lo aceptaba. Sie

