No podía con tanta tristeza que rodeaba a Valeria. No dormía, apenas sí comía algo y su dolor era muy grande. Su madre era el único familiar que le quedaba y Ramsés le arrebató la vida. En el funeral ella estaba devastada, dándole el último adiós a Eloísa Richardson. Esto nunca fue un intento de s******o. Esto fue un asesinato. Ella se animó a decir unas palabras frente a las pocas personas que estaban aquí, sus compañeros de trabajo, Darío, mis padres, unas pocas amigas de la señora Eloísa y la enfermera que la cuidaba, pues la madre de Valeria era una señora enferma. Su voz se desgarraba con cada palabra que salía de ella, mientras se apoyaba en mí, parecía como si en cualquier segundo se fuera a desmayar, mis esperanzas eran que en algún momento ella cediera ante el llamado qu

