—No puedo creer que hayas ido a ver a esa mujer — Evans parecía un león enjaulado, caminando de un lado para otro. — Sabes de todo lo que ella es capaz, incluso sabes que quiere quitarte de su camino y tu vas y te pones en bandeja. — Nathalie tomó sus cosas y estaba dispuesta a salir de esa oficina. —¿A dónde crees que vas? — exclamó aún más molesto al ver que ella no decía nada y pensaba irse. —A mi casa — dijo sin voltearse y siguió caminando, Evans de dos zancadas llegó a ella y la tomó del brazo para girarla a él. —Estamos hablando, no puedes irte — Nathalie lo miró realmente molesta, a pesar de haber enfrentado a Roxanne, no le gustaba discutir, le gustaba pensar con la cabeza fría antes de decir algo que después se arrepintiera. Por lo que se soltó enojada. —¿Hablando? Evans me

