Pov Sofía Todo mi cuerpo tembló al escuchar las palabras de Alejandro, y es que no estaba en mis planes que él escuchara todo aquello. Tragué doble y me tomé el vaso con jugo de naranja que tenía servido y lo llevé a mis labios para tratar de que él nudo en mi garganta bajara. —Sofía, déjame demostrarte que te amo —tomó mis manos y la apretó con fuerza. Subí mi mirada para verlo, sus ojos estaban tan brillosos que era casi imposible no creerle. Además, yo sentía que mi corazón se iba a salir del pecho, porque me gritaba que todo esto era cierto, que era real, y que al fin yo podía vivir esa historia con la que tanto soñaba, que Alejandro era ese príncipe azul que siempre imaginé y que nunca estuve equivocada. —Ale, yo, si es cierto, yo te amo, jamás he dejado de amarte… —mi voz se queb

