Los ojos de Sofía estaban hinchados de tanto llorar, en su mente viajaban miles de preguntas¿Hasta cuándo? Debía seguir esperando o enfrentarlo y preguntarle por qué se había casado con ella. Se sentó en el sofá, y se recostó a esperarlo mientras las horas comenzaban a pasar en el reloj que tenía enfrente. Sus ojos comenzaron a cerrarse con el pasar del tiempo, hasta que escuchó el sonido de la puerta. Sofía se puso de pie, sentía su corazón latir con fuerza de solo verlo, quería gritarle a la cara que lo había visto entrando con Sara a un hotel, pero lo que Sofía vio en ese momento terminó de convencerla de que él no le importaba en lo absoluto. Alejandro venía entrando tomado de la mano de Sara, los dos parecían ebrios, y sonreían de gran manera. El corazón de Sofía se detuvo, sus ma

